viernes, 19 de febrero de 2016

COLITA DE PATO II: LA CHISPA DE RUE EN EL CORAZÓN DE PRIM (Capítulo 30)

Katniss acepta la opinión de Peeta. De pronto, como para despejar sospechas en los demás aliados llama a Finnick en tono de broma diciéndole que podrá ponerlo guapo otra vez. Entre los tres se ayudan a limpiarse de las crostas y a ponerse el ungüento. Parecen tres amigos bromeando en un día al aire libre hasta que Beete los llama.

De una les señala que el próximo paso importante para ellos sería eliminar a Brutus y a Ennobaria.

Finnick llama a Johanna para que participe del plan mientras Beete hace un dibujo en la arena que representa un reloj, el reloj infernal dónde ellos están ahora.

Beete explica cuidadosa detalladamente el plan. Con su cable conectado al árbol dónde a medianoche cae el rayo su plan sería electrificar el agua y así electrocutar a los dos tributos del distrito dos. LA sola idea de pensar en eso aunque sean ocasionales enemigos de mi hermana y de Peeta me hace estremecer.

En un momento mi hermana plantea que sería probable que Brutus y su compañera no estén en la playa en el momento del rayo, a lo que Beete replica que de cualquier manera el rayo arruinará todo el marisco  por lo que perderán ellos también toda esa fuente de alimento.

Katniss es la primera que parece estar de acuerdo con ese plan, y luego Peeta expresa su opinión favorable.

En ese momento Finnick y Johanna se miran. Parece haber una leve expresión de alivio en sus miradas hasta que es ella la que da su aprobación al plan.

Ya ha amanecido. Voy a ordeñar a Lady. Veo que ya hay quesitos que están casi a punto. Pienso en llevárselos al panadero y la sola idea de poder verlo y abrazarlo me reconforta.

Al rato llegan los hermanos de Gale. Quisiera no ir a la escuela, no me dirían nada si me quedo en casa, incluso mamá inventaría algún tupo de enfermedad o indisposición, pero a la vez no quiero que me vean derrotada. Seguimos luchando. Tantas veces hemos estado a punto de perderlos y sin embargo aún queda esperanza.

Cuando partimos hacia el colegio Lady me sigue por largo trecho, la acariciamos permanentemente. Parece muy nerviosa. Se queda pastando bastante cerca del colegio. No me preocupo por que todo el mundo en el distrito la conoce así que sé que estará bien cuidada.


En el camino se nos une Madge. Se la nota algo preocupada. Al principio casi no hablamos pero en un momento dice:

--Algo está por pasar—y de inmediato suspira como si se hubiera sacado algún gran peso de encima.

La miramos aunque Gale, que nos acompaña, no parece muy sorprendido por las palabras de Madge.

--Es que papá…-- vacila, luego se decide y continúa.

--Papá me ha dicho que prácticamente no recibe comunicaciones del Capitolio pero sí ha visto algunas transmisiones clandestinas. En varios distritos la gente se está rebelando y cree….—se interrumpe.

Mi mirada de angustia hace que siga:

--Qué suceda algo en los juegos, es decir …--

--¿se refiera a las alianzas?—pregunta Gale.
--Y al plan que tienen. Parece haber entendimiento entre Johanna, Finnick y Beete como pensando en algo más que terminar con un único ganador—

Casi llegamos al colegio. Es verdad que casi todo el mundo habla de la alianza que no parece tener una perspectiva de romperse.

En la mediamañana cuando vamos al comedor están pasando el momento en que deciden el plan.

--Somos aliados y todos debemos opinar--.. dice Beete en un momento. Creo que remarcó especialmente la palabra “aliados”

Las palabras de Madge me han ilusionado y pienso en ellas. Escucho que un maestro dice:

--¿Semejante plan sólo para la improbable posibilidad de matar a dos tributos?—Luego ante el planteo de otro maestro le insiste en que también Beete ha dado poca importancia al hecho de si consigue eliminar a los dos tributos.

--Hay algo más—termina comentando.

De regreso a casa Lady aparece acompañada por una muchacha que me dice que se quedó pastando en su patio. Mi cabrita me acompaña hasta la panadería ya que quiero saludar al panadero.

Charlo un momento con él y mira con mucha simpatía a Lady, incluso arranca unas hierbas para dárselas en la boca. Mi cabrita bala como agradeciéndole.

En el camino vemos algunos agentes de paz que parecen custodiar unas torres con cámaras.


Llego a casa. Veo Luego se ponen a recoger mariscos y a limpiarlos. En un momento Peeta encuentra una especie de bolita iridiscente que parece emitir diferentes colores.

--¡Una perla!—exclama mi mamá.

Peeta sonríe por su hallazgo, Y dice:

--Si sometes el carbón a determinada presión, éste se convierte en perla—

--Eso no es cierto—dice Finnick y veo a mi hermana que se parte de risa.

¿De dónde habrá sacado Peeta esa idea? Creo haber visto en el colegio que las perlas las producen un tipo de marisco, seguramente como el que han recogido. Por un momento todo es risas en la arena.

 --Para ti—dice Peeta extendiéndole la perla a Katniss. Ella mira la perla con una leve sonrisa en sus labios y en sus ojos.


--Gracias—dice levemente

De pronto su mirada se encuentra con la de Peeta quien en un momento transforma su rostro risueño en una máscara de seriedad y preocupación. Se nota dolor en su voz cuando le pregunta a mi hermana:

--Entonces el medallón no ha servido?—

--Sí, funcionó—le responde Katniss sin apartar sus ojos de él.

-Pero no como yo hubiera querido—concluye Peeta.

En ese momento reciben  un envío de pan. Finnick y Beete parecen absortos en observarlos y contarlos. Al final se echan mutuamente una mirada imperceptible entre ellos.

Luego de comer Katniss y Peeta se sientan en la orilla de la playa tomados de la mano. Sin decirse nada, sólo estando uno con el otro.


Al rato llega nuevamente Gale pero acompañado de su madre y sus hermanos. Van a ir a la plaza. Parece que toda la gente del distrito está yendo allá pensando en lo que puede pasar.

Parece que no somos los únicos. A medida que vamos hacia la plaza más y más personas se van uniendo a nuestro camino. Es tan fuerte la sensación de que está pasando algo que nunca antes había sucedido en los juegos anteriores.

Siempre nos hemos encontrado con un único sobreviviente, salvo claro en los juegos anteriores. Por Katniss y Peeta.

¿Y en estos?

Si logran eliminar a Brutus y a Ennobaria que pasará luego?

¿Sería Finnick capaz de matar a Peeta después de haberlo salvado varias veces?

¿O después de que Mags murió por él?

¿O el mismo Peeta, al revés, matar al tributo del cuatro?

¿Johanna que parece tan enojona mataría a Katniss después de cómo se expresó sobre mí para tranquilizarla?

¿Y Beete? Se nota a la distancia el aprecio que siente por mi hermana. ¿Y la tributo del seis? ¿Por qué salvó a Peeta?

Llegamos a la plaza. Madge se nos acerca. Siento unas manos sobre mis hombros y veo que se trata del panadero.

En la arena todo está decidido para realizar el plan. Beete indica a Katniss y Johanna que lleven el carretel con el hilo con que él ha rodeado el árbol hacia al playa haciéndoles algunas recomendaciones.

Peeta dice de acompañarlas a lo que Beete le indica que lo necesita para que lo proteja, que no alcanza sólo con Finnick. Y que Peeta es demasiado lento.

Parece angustiarse y no le aparta la mirada a mi hermana. Pero es ella quien se acerca y le dice:

--Está bien—

Luego toma el rostro de Peeta entre sus manos y le dice:

--Te veré a medianoche—y sella sus palabras con un beso.


Mi hermana y Johanna parten con el carretel de alambre. Aún no muestran a los demás tributos..

En un momento Katniss le dice a Johanna de llevar ella el carretel. LA tributo del siete de lo entrega pero justo en ese momento el cable parece cobrar vida y saltar sobre ellas. Sin dudas alguien ha cortado el cable.


Entonces Johanna se detiene y observa a Katniss quién sostiene el alambre. De pronto advierten que alguien se acerca. Son los tributos del distrito dos. En ese momento Johanna se acerca a Katniss y sin mediar palabra la golpea en su cabeza con el carretel. Luego todos vemos aterrorizados y espantados como toma un cuchillo y se agacha dispuesta a ultimar a mi hermana.

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